Daileyra Dácil

 

 

Siempre he sabido que soy especial, diferente... misteriosa.

 

Hay algo en mí que hipnotiza a todo aquel que me mira. No sé si será el singular brillo de mi mirada o la dulzura que desprende mi presencia.

Todos me conocen desde el día de mi nacimiento, mi madre dice que las mismas estrellas cedieron su luz a mi alma.

 

Sería maravilloso si mi extraordinaria apariencia no despertara peligros.

Pero a muchos les atraen los tesoros inigualables, al nacer fui alagada; cuando crecí, deseada; y ahora, perseguida.

 

Siempre he pensado que tengo un cometido, no conozco a nadie similar a mí, ni siquiera mis progenitores o hermanos.

 

Hace tiempo que hui de mi hogar, o más bien del lugar en el que me han obligado a estar durante estos dos últimos años. Casada a la fuerza con un despreciable hombre. Lo odio con todas mis fuerzas. Ansío la llegada de alguien que descuartice cada uno de sus miembros y los haga arder con las llamas Brisnalies.

 

Dije basta. Sustituí las lágrimas por mentiras. La tristeza por la sensualidad. El miedo por los mordiscos cargados de deseo. El propio odio por pasión.

 

 

 

 

Le hice creer que le amaba, que no me marcharía nunca, que era suya... hasta que escapé de sus garras.

 

Sé que me están buscando, él todos sus espías, al igual que mi propia familia.

Me rompe el corazón no poder regresar al castillo esmeralda que me vio nacer... pero no puedo arriesgarme. Vagaré sin rumbo, sola y alerta, y quizás así mi destino me será revelado.

 

Daileyra Dácil